Con excepción de Medio Oriente, las aerolíneas del resto del mundo enfrentarán un nuevo descenso en el tráfico de pasajeros y carga movilizada, tanto a nivel nacional como internacional durante todo 2009.
De acuerdo con un análisis realizado por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo IATA para este año la industria aérea perderá 3.6 por ciento más de volumen que el movilizado el año pasado debido a la crisis económica.
Además, también registrará una reducción de la capacidad de 2.5 por ciento.
Según el análisis, la región que más volumen de pasajeros y carga perderá será América del Norte, con 4.8 por ciento menos de tráfico y -5.7 de capacidad.
Mientras que la región menos afectada será la de Asia Pacífico, con un retroceso de pasajeros y carga transportados de 2.5 por ciento y una reducción de la capacidad de 0.5 por ciento.
En todos los casos destacan que el precio del combustible haya bajado de forma considerable, lo que ayudará a las empresas en sus finanzas, pero ahora lo que les preocupa, especialmente a los que no tienen ingresos en dólares, es el tipo de cambio.
En el análisis, la IATA refiere que los precios del petróleo se han reducido a la mitad, a alrededor de 50 dólares por barril, pero debido a la recesión y la crisis bancaria en Estados Unidos habrá un impacto de forma considerable en el tráfico aéreo.
"Nosotros habíamos esperado un crecimiento económico moderado en 2009 para generar un crecimiento modesto en el tráfico aéreo e ingresos.
"La recesión ahora significa que el tráfico de pasajeros caerá en casi 3 por ciento; la carga, 5 por ciento, y los ingresos, 9 por ciento, para 2009. Hay un entorno sumamente difícil para la industria", explicó la IATA.
De hecho, la rentabilidad de las aerolíneas se deterioró drásticamente en 2008 debido a que el precio del combustible prácticamente se duplicó, lo que ocasionó un aumento en el gasto de la industria por 38 mil millones de dólares.
Ante la recesión en que varios países han caído, la IATA considera que la disminución en la rentabilidad podría aumentar, ya que las expectativas de crecimiento para este año se redujeron de 2.6 a 0.9 por ciento, la tasa más baja desde 1981.